Pacientes
Ficha completa de cada persona: datos, motivo de consulta, historial de sesiones y evolución. Lo que quieres tener delante en el minuto anterior a que entre por la puerta.
Pacientes, agenda, sesiones, horas, recordatorios y números. Sin saltar entre la aplicación de citas, la hoja de cálculo y el cuaderno de la mesa.
La mayoría de psicólogos llevan la consulta repartida entre cuatro sitios: el calendario del móvil para las citas, una hoja de cálculo para las facturas, un cuaderno para las notas de sesión y la cabeza para todo lo demás.
Funciona hasta que deja de funcionar. Normalmente cuando pasas de quince pacientes activos, que es justo cuando la consulta empieza a poder mantenerte.
Los CRM que hay son de comerciales. Hablan de oportunidades, embudos y cierres. Puedes adaptarlos, pero acabas peleándote con un programa que fue pensado para vender coches.
Ni más ni menos. Cada función está porque alguien la echaba de menos en su día a día, no porque quedara bien en la lista.
Ficha completa de cada persona: datos, motivo de consulta, historial de sesiones y evolución. Lo que quieres tener delante en el minuto anterior a que entre por la puerta.
La semana de un vistazo, con los huecos libres marcados. Reprogramar una cita es arrastrarla, y el paciente se entera solo.
Qué se trabajó, qué queda pendiente y cuándo toca revisar. Con el formato que uses tú, no con un formulario que te obligue a escribir de otra manera.
El tiempo real que dedicas, dentro y fuera de sesión: informes, coordinación, llamadas. Es lo que casi nadie mide y lo que explica por qué los números no cuadran.
Mensaje automático al paciente antes de la cita. Menos ausencias sin avisar, que son la fuga de ingresos más silenciosa de una consulta.
Cuántos pacientes activos tienes, cuántas sesiones aguanta cada uno de media y en qué momento se descuelgan. Datos que cambian cómo trabajas.
Ingresos del mes, previsión de los siguientes y ocupación de la agenda. Saber si vas bien sin esperar al trimestre.
Tareas, notas, documentos y todo lo que ahora vive en post-its. En el mismo sitio que el resto de la consulta.
Aquí no se guardan contactos comerciales: se guardan datos de salud de personas identificables. El Reglamento los trata como categoría especial, y tú respondes de ellos ante tu colegio profesional.
Las notas de sesión y los datos identificativos se guardan cifrados, no en texto plano. Ni siquiera con acceso al servidor se leen de un vistazo.
Los servidores están en la UE. Sin transferencias internacionales que tengas que justificar en tu registro de actividades de tratamiento.
Exportación completa cuando quieras, en formato abierto. Si un día te vas, te llevas todo. Ni rehenes ni formatos cerrados.
Recibes el contrato de encargo de tratamiento firmado, que es lo que necesitas para que tu registro esté completo.
La herramienta te ayuda a cumplir, pero la responsabilidad sobre el tratamiento de los datos de tus pacientes sigue siendo tuya como responsable. Nadie puede asumirla por ti.
Preferimos decirlo claro: la herramienta está en desarrollo y entrará por grupos pequeños, para poder escuchar a quien la use y corregir antes de abrirla del todo.
Quien entre en el primer grupo participa en decidir qué se construye después, y mantiene condiciones especiales cuando la herramienta se abra.
Sin envíos de relleno: solo te escribimos cuando haya algo que puedas probar o una fecha concreta.
Sí, pero está pensada para el profesional que lleva su propia consulta. Si el centro ya tiene su sistema de gestión, seguramente te obligue a duplicar trabajo.
La importación desde hoja de cálculo entra en los primeros grupos. Si vienes de otro programa, escríbenos y miramos si podemos leer su formato de exportación.
Sí. Se usa desde el navegador y se puede instalar en el móvil como una aplicación, sin pasar por ninguna tienda. Es lo cómodo para consultar la agenda entre sesión y sesión.
Las notas de sesión se guardan cifradas y nadie del equipo accede a ellas. Si alguna vez hiciera falta entrar en tu cuenta para resolver una incidencia, se te pide permiso antes.
Quien haga el programa entra en el grupo cerrado desde el primer día. El precio de la herramienta cuando se abra al público está por definir.
Te llevas tus datos en formato abierto. No hay permanencia ni penalización por irte.