Inducir sin resistencia
Reconocer el trance que ya está ocurriendo y aprovecharlo, en lugar de forzar un estado desde fuera.
Doce módulos con prácticas supervisadas en directo, casos reales comentados y una tarea de consulta al final de cada bloque. Sales sabiendo qué hacer en el minuto cuarenta de la sesión.
Sabes evaluar, sabes formular un caso y conoces los modelos. Lo que nadie te enseñó es qué haces exactamente cuando el paciente lleva cuarenta minutos hablando y notas que la sesión se ha quedado plana.
La hipnosis ericksoniana no es una técnica que se añade al final. Es una forma de escuchar que cambia lo que preguntas desde el primer minuto, y eso solo se aprende viendo trabajar a alguien y probándolo con supervisión.
Reconocer el trance que ya está ocurriendo y aprovecharlo, en lugar de forzar un estado desde fuera.
Convertir el material del propio paciente en un relato que trabaje donde el consejo directo no llega.
Aprovechar el síntoma, la duda y hasta la oposición como recursos de la intervención.
Terminar cada sesión con algo concreto que el paciente vaya a hacer y que puedas revisar.
Saber qué hacer cuando no funciona: rectificar sin perder el vínculo ni la autoridad clínica.
Registrar la intervención de forma defendible, con el rigor que exige la práctica sanitaria.
Cada módulo repite el mismo ciclo. El orden importa: nadie practica una inducción antes de saber observar.
Sesiones reales grabadas, con permiso y anonimizadas, comentadas paso a paso. Se para el vídeo y se pregunta qué acaba de pasar.
La teoría llega después de haberla visto funcionar. Los conceptos se fijan cuando ya tienes dónde colgarlos.
Tríadas con supervisión en directo, sobre material propio y no sobre casos de manual.
Cada módulo termina con una tarea para tu consulta. El siguiente empieza revisando qué pasó.
Salí con algo que no tenía: un plan para el minuto cuarenta de la sesión, cuando ya no sabes qué preguntar.
Trabajo con dolor crónico. Esto no sustituye nada de lo que hacía, pero le da a la consulta un recurso que antes no estaba.
Lo que más me sirvió fueron las sesiones comentadas. Ver a alguien equivocarse y rectificar en directo vale por tres manuales.
No. El programa empieza desde cero en técnica hipnótica. Lo que sí se presupone es experiencia clínica o formación sanitaria, porque se trabaja con material de consulta desde el primer módulo.
Sirve a medicina, enfermería, odontología, fisioterapia y profesionales del acompañamiento con formación reglada. No es una formación abierta al público general.
Las supervisiones son en directo por videoconferencia, en grupos pequeños. La teoría y los casos comentados quedan grabados para verlos cuando puedas.
Entre dos y tres horas: una de contenido grabado, una de práctica y la tarea de consulta, que la haces con pacientes que ya tienes.
Es un título propio de la escuela. No es una titulación homologada por el Ministerio ni acreditada por ANECA, y así consta en el certificado.
El contenido queda en el aula con acceso permanente. Si te descuelgas de las supervisiones, puedes retomarlas en la convocatoria siguiente sin coste.
Las plazas con supervisión son limitadas. Quien está en la lista entra primero.
Cuéntanos dónde trabajas y qué te falta. Te decimos con franqueza si esta formación te sirve ahora o si es mejor esperar. No insistimos después.